Los 7 pecados capitales del blogger


Todo blogger tiene que tener cuidado de caer en malas prácticas y vicios.

Vicios que pueden arruinar el buen hacer de un amante del mundo blog hasta el punto de hacer estas herramientas irreconocibles antes los ojos de los visitantes, o en algunos casos hacerlo los mas llamativos y visitados por sus malas prácticas.

La lujuria, la gula, la codicia, la pereza, la ira, la envidia y la soberbia son los 7 pecados capitales del blogger.

¿Quieres saber como puedes caer en ellos?

Lujuria

Un blogger puedes caer en este pecado muy fácilmente. Es un pecado en el que se entra en un estado de éxtasis y entusiasmo generalizado.

Demasiadas ideas en la cabeza y siempre con ganas de llevarlas a cabo a la vez.

El blogger que haya caído en al Lujuria intentará abarcar demasiado, actualizará en demasía su blog sin reservarse temas de su lista de para el futuro e intentará abarcar un sin fin de temas creando un sin fin de blogs que con el paso del tiempo se irán quedando desactualizados cuando entre otro de los pecados capitales en acción.

En definitiva un estado de ánimo excesivo por su productividad que hay que controlar y reconducir

Codicia

Un blogger es un amante de los blogs. Ve este medio como una forma de compartir sus ideas y contenidos. Es un medio desde donde conocer gente nueva con sus mismas propuestas e ideas, así como una forma de encontrar un lugar en el mundo.

Puede que un blog de dinero o no, puede que genere unos ingresos muy merecidos, pero si alguien quiere crear un blog con la única mirada puesta en ganar dinero, entrará en uno de los pecados capitales peor visto de este medio.

La codicia hará que los contenidos en muchos casos estén copiados de otros medios, sean vagos y poco elaborados. En definitiva, contenidos de poca calidad y que aportan poco al lector, a no ser que la copiada haya sido de un medio serio.

Puede que la lujuria lleva a cometer otros pecados como la Lujuria, la ira y la soberbia, y es por ello por lo que la codicia es uno de los peores pecados capitales, o quizá el peor.

Hay que amar al blog, alimentarlo y quererlo en todas sus formas. Si te gusta y lo quieres, el blog será un medio del que puedas sacar beneficios, pero sin ese amor eso no es un blog.

Pereza

Este es un pecado capital del que adolecen muchos bloggers primerizos.

Un blog es un pequeño que puede crecer lentamente dependiendo del tema y de otros muchos factores, es por ello que la falta de resultados en forma de visitas o comentarios pueda hacer que el blogger primerizo termine por aburrirse y rechazar su obra hasta el punto de aparcarla y abandonarla.

Pero no solo los novatos pueden caer en esa pereza, los bloggers que han pasado esa primera etapa soportan un estado de pereza estacional muy nocivo para el posicionamiento y las visitas del blog.

Esa pereza ataca por temporadas, creando un estado de ánimo capaz cambiar nuestra percepción hasta el punto de abandonar el blog de forma temporal con el consiguiente problema añadido.

Es fundamental atajarlo, recuperar el amor perdido y continuar escribiendo aunque rechacemos nuestras obras por un tiempo.

Ira

Una de las cosas que mas llama la atención a los visitantes de un blog es la crítica sin compasión y la creación de polémicas que en muchas de las ocasiones no existen.

Puede que sea esta una buena técnica para hacer un poco de Link Baiting, pero no hay que abusar de ella.

El problema viene cuando esta costumbre se convierte en una obsesión y la ira se apodera del blogger hasta el punto de hacerlo irreconocible.

De forma iracunda, toda entrada que salga de sus dedos irá plagada de "insultos" que pueden desvirtuar la idea inicial del blog. Una constante en este tipo de entradas llevará a los visitantes huir de tales provocaciones y aquello tanto atraía al público en general será lo que lo haga irse.

Envidia

Todo blogger tiene sus fuentes.

Muchas de tus entradas serán cosecha tuya pero también alguna de las realizadas serán una especie de sofrito basado en posts de tu Blogroll habitual.

A tus fuentes hay que quererlas, y usarlas legítimamente en los momentos que sean necesarios, pero a veces el estado de envidia se apodera del blogger creando una obsesión tal que llevará llamar a sus fuentes "La competencia".

Esa "competencia" debe ser sana y para nada competitiva, aunque parezca contradictorio.

Siempre es bueno tener un ejemplo en el que fijarse, pero todo blogger tiene que llegar a ser uno mismo y no copiar lo que otros hacen. Tiene que encontrar su tono, público y fieles. Tiene que ser, en definitiva, diferente.

La obsesión de las visitas y el posicionamiento no debe desvirtuar esa diferencia.

Soberbia

Una de las técnicas que llama mas la atención junto la polémica es la crítica.

Las contestaciones a otros bloggers por medio de entradas o posts puedes ser una buena estrategia para atraer tráfico a tu blog, pero a veces esto puede volverse en contra.

El abuso de la crítica en tu blog puede denotar una soberbia en grado sumo. No todo lo haces bien y no todo el mundo lo hace mal. Tu no eres mejor que nadie y ese nadie no es peor que tu.

Tienes que pensar que hay distintas formas de hacer las cosas, y por tanto distintas formas de escribir una entrada en el blog, de posicionarlo y de publicarlo en redes sociales.

Todo blogger tiene su forma de hacer las cosas, sus manías y sus virtudes.

Gula

Todo blogger tienes que tener una fuentes en las que basar algunas de sus entradas. La inspiración o las musas son fundamentales a la hora de escribir.

El problema viene cuando se quiere abarcar demasiado, y esas musas son malas consejeras.

La creación de contenido propio es fundamental para dar a tu blog el valor que todo visitante está buscando.

Escribir sofritos de otras entradas de forma mecánica y continuada en el tiempo es de lo mas pernicioso para la fama que pueda ganar tu blog, sobre todo cuando esas entradas están mas que repetidas por muchos bloggers.

No niego que se puedan comentar páginas y herramientas web que otros medios ya ha comentado, soy el primero en hacerlo, pero esas entradas deben ser intercaladas por contenidos propios y diferentes a todo lo demás.